ORIGEN DE LA INDEPENDENCIA DE GUINEA ECUATORIAL

by - sábado, octubre 12, 2019

Autor: Perfecto Santiago Mbá


Nota: Esta obra va asentada sobre la base del conocimiento del origen de la independencia de nuestro país, orientada a toda la población de Guinea Ecuatorial en particular y al mundo en general.


CONTEXTUALIZACIÓN.


El término independencia en este contexto hace referencia a la condición del territorio que no depende políticamente de otro. Es un término que se emplea por primera vez en los territorios de América del Norte donde estaban instaladas las trece colonias británicas. En 1775 surge el conflicto bélico que enfrentó a estas trece colonias con el reino de Gran Bretaña, conflicto que se denominó La Guerra de la Independencia y culminó en el año 1783.
El motivo de la rebelión fue por el injusto trato de Gran Bretaña infligía a los colonos, ellos aportaban riquezas en impuestos a la metrópoli pero no tenían métodos para decidir sobre dichos impuestos, por lo que se sentían marginados y no representados. El resultado fue que ganaron las trece colonias británicas con la gran ayuda de Francia que era también perseguidora de los brotes productivos, en recompensa de ello ocuparon un territorio norte americano de producción (hoy Canadá).

Las colonias que se independizaron de Gran Bretaña edificaron el primer sistema político liberal y democrático reconocido, incorporando ideas revolucionarias que propugnaban la igualdad y la libertad.
Las principales figuras de la lucha de dicha independencia fueron George Washington, Thomas Jefferson, Benjamín Franklin y John Adams, a quienes en principio todos los Estados que lograron la independencia han de agradecer y ver como los principales impulsores de la independencia a nivel mundial.
Ellos sostuvieron la filosofía de que todos los hombres nacen iguales y poseen derechos inalienables como la libertad, la vida y la búsqueda de la felicidad; que los gobiernos han de gobernar solo con el consentimiento de los gobernados. 
En definitiva, en el tratado de 1783 se reconocía la independencia de los EEUU siendo redactada la primera constitución del nuevo Estado Federal independiente en 1787, con la presencia de los representantes de las 55 colonias (antes de que el presidente de entonces fuera conquistando más territorios ); las dos cámaras y el primer presidente del Estado.

  • La Primera Guerra Mundial
La pérdida y frustración de Gran Bretaña y demás potencias europeas que perseguían los intereses de las ricas tierras y la necesidad de la expansión territorial les lleva a desencadenar una gran guerra, llamada Primera Guerra Mundial que surge en 1914 y termina en 1918. Al terminar la guerra, las potencias procedieron a la firma de un tratado, un primer pacto mundial llamado el Tratado de Versalles, que incluía un total de cien puntos a cumplir para las los antiguos Estados y nuevas Repúblicas, razón por la que se crea una primera organización mundial (Sociedad de Naciones) que se encargaría de evitar futuros conflictos interestatales o mundiales. 
Seguimos en el mismo paso en el que, después de haber creado esta organización mundial, a pesar de los esfuerzos dados para mantener el orden mundial entre los Estados, fracasa dicha organización por causas similares a las de la Primera GM, que eran las de ampliar dominios en el resto de territorios donde hasta entonces no habían llegado o que llegaron a dominar pero que al final perdieron por las imposiciones del aquel tratado de Versalles, entre ellos Alemania, Italia y Japón.


  • La Segunda Guerra Mundial
Se estalla por segunda vez un conflicto mundial, pero que también culmina tras el ataque de Japón a un Estado de América del Norte (Pearl-Harbor-territorio de Hawaii) que consecuentemente responde a dicho ataque con la bomba atómica exterminadora de culturas en Hiroshima y Nagasaki. Parecen acontecimientos ficticios que a día de hoy se pueden tomar como mitologías iguales a las griegas, pero vean que por segunda vez se pretende poner en marcha nuevamente el tratado de Versalles pero que entonces la Sociedad de Naciones pasaría a denominarse Organización de las Naciones Unidas en anagrama ONU, reafirmada el 24 de octubre de 1945 para perseguir otra vez como fines la paz y la seguridad internacionales.

  • La autodeterminación de los pueblos
Entre otros fines que va a perseguir la nueva organización está el de la autodeterminación de los pueblos, sobre todo, los que se encontraban bajo tutela colonial en el resto del mundo, entre ellos la República de Guinea Ecuatorial, anteriormente Guinea española, ocupada por el gobierno español franquista.
Este principio de autodeterminación de los pueblos remonta sus orígenes en el siglo XIV cuando el jurista español Francisco de Victoria propone el derecho de los indígenas a disponer de sus tierras tras el denominado descubrimiento del continente americano. Este autor a través de esa teoría de libre determinación de los pueblos en América, propone que los pueblos aborígenes dispongan de sus tierras gobernando sobre ella sin la intervención de las potencias, teoría que no llegó a tener avance alguno después de la Primera GM al crear la Sociedad de Naciones, dado que gran parte de los pueblos seguían bajo la opresión de los colonos (una de las cuestiones que llevan al fracaso de dicha sociedad de Estados), y que esta teoría no fue recogida en el estatuto constitutivo de la Sociedad de Naciones, al no prever la posibilidad de que los pueblos hagan uso de este derecho, ya que según la sociedad (u organización), aquello menoscabaría el respeto a la integridad territorial de los Estados que todavía entonces tenían bajo su tutela pueblos indígenas, a pesar de que este principio de libre determinación fue propuesto por el presidente de los Estados Unidos llamado Wilson, quien defendía la determinación de aquellos pueblos que aspiran a un autogobierno recordando la misma situación en que se encontraba América del Norte.
La Teoría a pesar de no ser considera ni por las potencias ni recogida en el tratado constitutivo de la Sociedad de Naciones, siguió rodando por Europa hasta que tras varias luchas con la que se hacía entraren razón a algunas de las potencias sobre la teoría de autodeterminación y gracias a la aparición en el siglo XX de una nueva organización (ONU) se recoge por fin en el art 1 párrafo II, arts. 55 y 56 de la carta de la organización, el aspecto que en mucho tiempo los pueblos bajo tutela colonial ya necesitaban; el principio de la autodeterminación de los pueblos (independencia en palabras llanas).
Una otra declaración vino a secundar este principio, hablamos de la Declaración sobre los principios de Amistad y Cooperación de los pueblos, elaborada en el marco de las Naciones Unidas, recoge el principio de igualdad de derechos y libre determinación de los pueblos como el derecho que les asistía a cualquier pueblo o nación a dirigirse mediante sus propios miembros y elegidos por ellos mismos. Por lo tanto, el Derecho Internacional de libre determinación de los pueblos ya se conocía como la rama del Derecho Internacional Publico que tiene como finalidad crear normas que protegen a los pueblos y naciones que reivindican a consecuencia del dominio colonial. Este cúmulo de acontecimientos y luchas que emprendía la comunidad internacional, cayó en principio en un saco roto, dado que la mayor parte de los Estados que hasta entonces oprimían a pueblos indígenas, no formaban parte del Tratado de la Comunidad Internacional, es decir, muchos de ellos (España en particular) hasta entonces no habían ratificado el Tratado constitutivo de la Comunidad Internacional, por la sencilla razón de que, éstos querían seguir sacándole más y más provecho a los recursos de los territorios dominados por ellos.

  • La relación entre España y Guinea Ecuatorial
Es evidente que el Gobierno español lucharía a cualquier costa por seguir dominando a los indígenas del golfo de Guinea. Las Naciones Unidas siguió con la lucha de su cometido, y España siguió con la resistencia. Cabe decir que España, prácticamente por las guerras había perdido gran parte de los territorios de los que disponía en América del Sur (hoy América latina) quedando solo con los territorios del golfo de Guinea, más razón a la que se afanaba e insistía en no abandonar dichos territorios al ser los únicos de los que no había perdido. Desde 1936 los territorios ecuatoguineanos quedaron bajo el control de Franco aunque período después de la Segunda GM como hemos dicho anteriormente, el problema para el mantenimiento del estatus colonial vendría de dos factores:
A) La promulgación de un orden de relaciones internacionales basado en el respeto de la soberanía de los pueblos.
B) El deseo de aquellos pueblos por acceder a la libertad en el caso de que aún no la tuvieran ya que un siglo antes se había suprimido la esclavitud, por lo que desde entonces se trataría de la liberación de los pueblos.

Dada las fuerzas que a lo largo del tiempo iba alcanzando la ONU España empezó a sentirse impotente ante la gran fuerza de la unión de Estados que cada vez más dejaba un peso enorme sobre el gobierno franquista. Alentada por la situación internacional que era favorable a la descolonización, la protesta anti-española, a la vista de las actuaciones arbitrarias de las autoridades coloniales fue extendiéndose entre la población ecuatoguineana, la respuesta de las autoridades no se hizo esperar, impulsando la dialéctica de acción- reacción, por lo que empezaron las detenciones de guineanos nacionalistas, montando comisiones para Guinea con la finalidad de impedir el desarrollo del nacionalismo (libre determinación y soberanía), cambiando así su actuación violenta con la confrontación por la búsqueda de la persuasión de los nativos. 
La reacción de los nacionales fue doble: en el exterior las denuncias ante los foros internacionales y en el interior del territorio indígena la convocatoria de numerosas reuniones creando así la cruzada de Liberación Nacional que consiguió extenderse entre los sectores ilustrados de la sociedad guineana.

Yendo por este camino, los nacionales empezaron a tener una cierta audiencia en el gobierno central, donde Dougan, Balboa y Jones se reunían frecuentemente con el secretariado de dicho gobierno llamado José María de Guardia. Dicha postura de parte de España no era nada más que intentar acabar con el movimiento del nacionalismo, captando a los que podrían servir de infiltrados entre los mismos nativos e implementar un conflicto étnico, dado que de seguir unidos los grupos étnicos sería más firme y segura la exigencia de la independencia ya que gran parte de los países de África en los años 60 accedieron a la independencia entre los países estaba el vecino Camerún, Gabón y Nigeria, era evidente el miedo de España.

La ONU siguió con su cometido, atacando a España, donde en la Asamblea General de esta institución argumentaba el gobierno español diciendo que Guinea no estaba preparada para el ejercicio de la soberanía nacional. Para intentar dar solución a esa situación en la que se encontraba España y para intentar dar solución al conflicto que se ha estaba generando ya a nivel nacional e internacional, el gobierno franquista con el objetivo de querer seguir manteniendo la soberanía en las tierras indígenas, crea un mecanismo flexible y tolerante, esta era la situación de autonomía de Guinea, por lo que, dos consejos de ministros, uno celebrado en Barcelona y otro en San Sebastián, decidieron regular rápidamente el futuro régimen autonómico concediendo amnistía a los guineanos sobrevivientes y exiliados por las persecuciones (Bonifacio Ondó, Jesús Alfonso Oyono y demás).

  • El camino a la Independencia de Guinea Ecuatorial
El grupo nacionalista se trasladó a Madrid para seguir la lectura de bases del nuevo régimen autonómico. Se aprobó el régimen autonómico el 14 de noviembre de 1963 por las Cortes españolas, se sometió a referéndum en 1963 recibiendo la aprobación mayoritaria y entró en vigor el día 2 de enero de 1964.
Se formó el gobierno con su correspondiente parlamento y diversas alcaldías. Diez diputados eran de Río Muni y ocho de Fernando Poo que constituían la Asamblea dirigida por Enrique Gori, siendo los consejeros de la autonomía Francisco Macías, Bonifacio Ondó Edu y otros, y el 27 de mayo el presidente español Franco firmaba decreto 1915/64 por el cual se nombraba a Bonifacio Ondó Edu como presidente del consejo autonómico con su partido MUNGE, que dirigió la autonomía.
Obviamente el nacionalismo independista había logrado grandes parcelas del poder de sus tierras pero sin ignorar sus pretensiones finales (independencia) a pesar del mecanismo persuasivo autonómico establecido por el gobierno español.
La autonomía no significó la libertad deseada por la mayoría de la población guineana, en cambio, eso sí, permitió que los indígenas experimentaran el poder. Mientras tanto, España seguía con sus pretensiones (crear conflicto entre etnias) y por fin lo logró, aprovechando así de las diferencias que con el tiempo surgieron entre las etnias que eran base del movimiento nacionalista, captando así a destacados nacionalistas de la etnia Bubi (Enrique Gori, José Maho y Watson) que después trabajaron por la causa de la secesión de Río Muni y Fernando Poo, dejando claro que cada uno se regiría por su propio gobierno.

El movimiento nacionalista convertido en secesionista Bubi siguió con el cometido, proyectando no aceptar ningún ante proyecto que tratara de la independencia si no se separa con los de Rio Muni. Resumiendo: Todo siguió su curso, la lucha entre nacionales indígenas, la lucha entre los nacionales con los colonos y la lucha de España por seguir conservando sus dominios en ambos territorios (Río Muni y Santa Isabel) hasta que, por fin, en diciembre de 1966, el gobierno español cedió a la presión internacional y acordó preparar una Conferencia Constitucional. Dicha conferencia fue inaugurada y presidida por el ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Maria Castiella en octubre de 1967.
La delegación del entonces ya gobierno autonómico estaba encabezada por Federico Ngomo.
La Conferencia Constitucional daría a luz a la primera Constitución de Guinea Ecuatorial como Estado independiente y soberano, por lo que el Gobierno español convocó y autorizó un referéndum de independencia en G.E el 11 de agosto de 1968 que estuvo bajo la supervisión de la ONU de donde un 64,32% del electorado nacional votó a favor de la Constitución, que establecía un gobierno con una Asamblea General y un Tribunal Supremo con jueces nombrados por el presidente y otros 35 % de los ecuatoguineanos de la época expresaron su deseo de que no se les privase de su derecho a seguir formando parte de España.

Tras la victoria del sí a la independencia, el Gobierno convocó entre el 22 de septiembre de 1968 y el 29 de septiembre del mismo año elecciones constituyentes en G.E, siendo vencedor de las mismas y proclamado presidente Francisco Macías. De ahí que el 11 de octubre de 1968 partió desde Madrid la representación institucional española, encabezada por Manuel Fraga, ministro de información y turismo en representación del Jefe del Estado y otros a G.E, en el mismo día la Presidencia del gobierno publicó en el Boletín Oficial el Decreto 2467/1968, de 9 de octubre, que en su parte dispositiva reconocía las elecciones celebradas el 2 de octubre del mismo año y al presidente electo, y que se declara independiente el territorio de Guinea Ecuatorial a partir de las 12 horas del día 12 de octubre de 1968, por lo que, desde entonces Guinea Ecuatorial es un país libre, soberano e independiente.


Fuentes bibliográficas:

• Carta de las Naciones Unidas, 1945.
EKONG ANDEME, Pedro. El proceso de descolonización de G.E. Malabo 2010.
• MBOMIO NCHAMA, Juan Eliseo. Derecho Internacional Público y sus principales ramas. Malabo 2013.
• ÑUÑEZ RIVERO, Cayetano; Teoría del Estado y sistemas políticos, UNED-MADRID 1993.

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